Elogios a la resistencia británica al nazismo

17/Sep/2010

Elogios a la resistencia británica al nazismo

Elogios a la resistencia británica al nazismo
El Pontífice destacó la lucha contra la tiranía
LONDRES (De una enviada especial).- Si los británicos se habían ofendido porque un alto prelado del Vaticano, Walter Kasper, comparó en una entrevista a Gran Bretaña con un país del «Tercer Mundo» (al parecer por su multiculturalismo, según después se aclaró), el Papa ayer revirtió las cosas.
Apenas aterrizó en Edimburgo, en el primer discurso que pronunció en el Reino Unido, cuna del protestantismo anglófono, Benedicto XVI elogió la heroica oposición que tuvo el país ante el nazismo, «una resistencia al mal que hoy debería ayudar a la sociedad a no ceder ante el secularismo».
«Podemos recordar cómo Gran Bretaña y sus dirigentes se enfrentaron a la tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad y negaba nuestra común humanidad a muchos, especialmente a los judíos, a quienes no consideraban dignos de vivir», dijo.
«Al reflexionar sobre las enseñanzas aleccionadoras del extremismo ateo del siglo XX, jamás olvidemos cómo la exclusión de Dios, la religión y la virtud de la vida pública conduce finalmente a una visión sesgada del hombre y de la sociedad, y por lo tanto a una visión restringida de la persona y su destino», exhortó el Pontífice.
Este recuerdo de la lucha de los británicos contra el nazismo, de boca del Papa alemán, causó mucha impresión en la opinión pública de Gran Bretaña.
Pero hubo más. El Papa, que en todo momento recordó las «profundas raíces cristianas» de Gran Bretaña, también ponderó el papel que tuvo en la comunidad internacional después de la Segunda Guerra Mundial.
«Hace 65 años, Gran Bretaña tuvo un papel esencial en forjar el consenso internacional de posguerra, que favoreció la creación de las Naciones Unidas y marcó el comienzo de un período de paz y prosperidad en Europa hasta entonces desconocido», dijo, al destacar también el avance hacia una solución pacífica en el sangriento conflicto en Irlanda del Norte.
Acto seguido, Benedicto XVI subrayó que el Reino Unido «sigue siendo, política y económicamente, una figura clave en el ámbito internacional».